LA CULPA FILIAL
La culpa filial aparece cuando un hijo o una hija siente que falló a sus padres. Puede surgir después de una enfermedad, una muerte, una distancia prolongada, una discusión no resuelta, una etapa de descuido, una ausencia o simplemente ante la sensación de no haber estado a la altura de lo que el vínculo parecía exigir. Esta culpa suele ser muy profunda porque toca una relación fundante. Los padres suelen estar ligados a la historia personal, a la infancia, al cuidado recibido, a las deudas afectivas, a los agradecimientos pendientes y también a las heridas no resueltas. Por eso, cuando ocurre una pérdida o una crisis, es fácil que el hijo se convierta en su propio acusador. No siempre esta culpa nace de una falta real. A veces nace del amor, del duelo, de la impotencia o de ideales imposibles sobre lo que un buen hijo o una buena hija “debió” haber hecho. Por eso necesita ser mirada con honestidad, pero también con justicia. HIJOS QUE SIENTEN QUE FALLARON A SUS PADRES Muchos hijos sie...